viernes, 21 de octubre de 2016

Reflexión sobre aprendizajes del Módulo 3: Hacer Conexiones


En esta ocasión tuve la oportunidad de trabajar con tercer módulo del curso Esencial. En el transcurso del mismo, aprendí muchas cosas, pero debido a la naturaleza de este medio, me enfocaré en los aspectos más importantes. Al seguir las actividades del módulo realicé un total de seis actividades: revisar las actividades del siglo XXI, conocer las prácticas legales para el uso de la tecnología y de la información, usar internet para investigar, conocer las características y otros aspectos de los proyectos y valorar el aprendizaje colaborativo basado en la web.

En cada una de ellas fortalecí mis conocimientos acerca de los proyectos y las unidades de aprendizaje. Aunque en módulos anteriores trabajé las habilidades del siglo XXI, con la realización de las actividades propuestas y la lectura de las informaciones suministradas en el visor, logré ampliar mi idea sobre las habilidades del siglo XXI. Lo que más valoro de esta revisión, es que me dio la oportunidad de pensar en posibles actividades para desarrollar esas habilidades en mis estudiantes mediante las unidades basadas en proyectos. 

De igual relevancia resultó para mis aprendizajes, el hecho de que como evaluación sumativa debí realizar una infografía acerca de las características de un buen proyecto educativo. Al parafrasear, resumir y reescribir las características, puede profundizar en ellas. Durante la elección de imágenes coherentes debí seleccionar las palabras claves de cada característica, mediante lo cual puede, al colocarles adjetivos, entender a mayor profundidad lo que significa cada una.

Después de realizada esta infografía, entiendo que un buen proyecto coloca al estudiante en el centro del proceso de aprendizaje, evalúa continuamente, propone actividades, objetivos y contenidos coherentes entre sí. Entre otras características, considero la más importante el que un buen proyecto se relacione con el mundo. Ello porque muchas veces nuestras ideas son muy teóricas y se quedan en lo abstracto. Personalmente soy de los que cree que mediante la relación con el mundo (quizás yéndome un poco por la teoría cognitiva de Piaget) los estudiantes pueden construir conocimientos. Incluso, a partir de la práctica se pueden construir muchas teorías y conceptos, que con sus simple entendimiento en una aula, se convierte en datos almacenables en la memoria, pero que con su uso se hacen significativos y ahí sí que permanecen para toda la vida.

Aquí presento la infografía que realicé para trabajar las características de un buen proyecto educativo:







viernes, 7 de octubre de 2016

Reflexión sobre aprendizajes del Módulo 2: Planear mi Unidad

Durante este segundo módulo tuve la oportunidad de iniciar el contacto directo con mi unidad. Durante el mismo pude pensar en los contenidos entorno a los cuales se desarrollará mi unidad, los objetivos que perseguiré al implementarla con mis estudiantes y pensar en las preguntas esenciales o claves, que unirán tanto la unidad como los contenidos.

De igual forma, en esta primera unidad he conocido algunas ideas importantes para realizar mi elección, tanto de contenidos como de objetivos y preguntas orientadoras. Me llenó de satisfacción saber que mediante unas preguntas esenciales puedo unir varios contenidos. Este aspecto lo considero clave para que el aprendizaje se facilite, pues los estudiantes se hacen una idea general con respecto a los contenidos que se trabajarán, y podrán relacionarlos.

El aspecto más importante de las preguntas esenciales es su capacidad de otorgar sentido a los contenidos que se desarrollan. A los estudiantes les parece aburrido realizar actividades, estudiar contenidos e interesarse por unas explicaciones, cuando no poseen importancia para ellos, y cuando no tienen una relación coherente. Mediante las preguntas esenciales el maestro puede unir los contenidos al relacionarlos entre sí y hacerlos significativos.

De igual forma, en el presente módulo se me ofreció la oportunidad de explorar y profundizar la Taxonomía de Bloom, que aunque algunos la critican y califican de conductista, constituye una de las mayores creaciones en el área evaluativa. Esta taxonomía le facilita al evaluador cuando debe medir o valorar unas acciones, y al guía cuando debe estructurar actividades sobre cuáles son las destrezas de pensamiento superior.

Durante la elaboración de la diapositiva relacionada a dicha taxonomía, puede entender cómo esta surgió, cómo ha evolucionado y cómo aún en estos tiempos sigue siendo de vital importancia. La Taxonomía de Bloom clasifica las destrezas de pensamiento superior en seis: recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear. Mediante ellas, se desarrolla un individuo capacitado para enfrentarse a la vida, pues es capaz de manejar la información, tanto recordándola, como comprendiéndola, aplicándola, analizándola, evaluándola y modificándola mediante la creación.